Diferencias del entrenamiento funcional, el crossfit y el fitness

El entrenamiento funcional está enfocado a todo tipo de personas.

Diferencias del entrenamiento funcional, el crossfit y el fitness

El alumno que busca un entrenamiento adaptado a su vida diaria y personalizado, con series cortas y de mayor intensidad obtendrá en el entrenamiento funcional su preparación perfecta. Te explicamos las principales diferencias con otros tipos de entrenamiento.

Diferencias entre el entrenamiento funcional y el fitness de gimnasio

Puesto que la mayoría no somos deportistas de élite, la filosofía de este entrenamiento pretende que a la hora de ejercitar nuestros músculos nos sirva para algo, esto es mejorar la calidad de vida en nuestro día a día.

El entrenamiento funcional no se rige por las mismas pautas que el entrenamiento que puedes realizar con la maquinaria de fitness del gimnasio: Las máquinas de gimnasio sirven para trabajar de forma aislada un grupo muscular. Clasifica tus entrenamientos como: lunes pecho, martes pierna, miércoles brazo… La maquinaria te proporcina la fuerza e inercia necesaria para la realización de un movimiento y conseguir así la contracción muscular.

Entrenando de forma funcional, se trabaja todo el cuerpo involucrando activamente varios grupos musculares en la misma sesión, utilizando gran variedad de ejercicios con movimientos muy completos. Son ejercicios de peso libre que selecciona elementos como barras, mancuernas, kettlebells, balones medicinales, steps… Así las fuerzas y los estímulos recibidos serán mucho más naturales que los vectores de fuerza modificados por las máquinas.

Diferencias entre el entrenamiento funcional y el crossfit

El crossfit es una actividad de alta intensidad que usa ejercicios funcionales, pero con una filosofía de entrenamiento al límite, con lo cual no es para cualquiera.

De hecho, el crossfit es una actividad en la que hay más dolores post-entrenamiento. En cambio, el entrenamiento funcional hace más eje en la educación física y formación corporal, haciendo más foco en el trabajo preventivo y la consciencia postural. El objetivo del entrenamiento funcional es un entrenamiento que lleve al bienestar general y que pueda sostenerse en el tiempo. Es decir, permite entrenar fuerte pero de manera correcta, teniendo en cuenta la evolución de cada persona.